
¡Patti Deni!. Y ahora mismo os contaré porque. Cuando uno es un simple niño todo lo que necesita para ser “el más feliz del mundo” es una televisión 19”, un PlayStation 1 (si, ese cuadrado gris enorme que tantas horas de alegría nos brindó) y nada más. Pero en este caso, con una madre como Patti seremos, literalmente, los más felices del mundo.
En plena remodelación de la casa, esta madre ejemplar instaló en el techo del dormitorio de su “bebe” una pantalla HDTV marca NEC de nada menos que 98”. Si, más de 136Kg colgando del techo (que hubo que reforzar para que no se viniera abajo) para que su hijo pase una infancia verdaderamente impecable.
