
En la antigüedad las personas solían coleccionar objetos como estampillas postales, monedas, billetes, etc. ¿Pero qué sucede cuando nos trasladamos al siglo XXI?, pues esto.
Un joven muchacho ruso que seguramente nunca tubo nada mejor que hacer, posee la colección más grande de microprocesadores del todo el mundo. Lo que comenzó como una simple aventura, se terminó transformando en algo más que un pasatiempo, ya que posee más de 500 tipos de procesadores. ¿Geek?
