
Se trata de una imagen tomada en la ciudad de Budapest con dos cámaras Sony A900 y un lente Minolta de 400mm con convertidor de 1.4x aumentos.
Para realizar asombrosa hazaña, los fotógrafos se han tomado unos dos días enteros para poder fotografiar el paisaje completo y unos 200Gb para el almacenamiento de todas las fotografías.
El dato curioso es para la impresión, ya que se necesitaron unos 15 metros para poder sacar la imagen del ordenador y traspasarla a papel.
