20 de diciembre de 2010 Creado por germansturtz

La “otra cara” de Google

¡Ja! Justo cuando pensábamos que Google no tendría defecto alguno, cae del cielo ésta noticia en donde se deja ver una cara de la super-empresa que no todos suponíamos estaba allí.

Parece ser que una mujer de nacionalidad japonesa decidió demandar a Google ya que uno de sus vehículos tomo una fotografía del tendedero de la mujer, en donde se puede ver la ropa interior de ella, y no tuvo mejor idea que publicarla en Street View. Además, sería la mujer misma quien encontró las imágenes al pasear por su virtualmente por su vecindario desde dicha aplicación.

La mujer dice que se sintió agredida sexualmente y que fue víctima de una situación muy estresante que la llevó a solicitar su baja laboral, perdiendo de ésta manera su trabajo. Es por esto que la japonesa ha decidido demandar al “monstruo de California” con una suma de 55 mil euros por daños y perjuicios, algo escaso teniendo en cuenta que la mujer perdió su empleo.

  • Colilla
    Realmente apelo a mi imaginación para poder entender esta noticia, …una dama que no es soltera o al menos convive con figuras masculinas ya que vemos ropa de hombre en esa tendedera, que cuelga su ropa interior en el exterior de su vivienda y dice sentirse violada o ultrajada, NO, eso no me cabe en mi cabecita. Una dama que trabaja y acude a google en busca de noticias chatarra,!Por favorrrr!. Una dama que si bien trabaja y deduzco que en un sitiio de mucha responsabilidad, prestigio y exigencias, es capás de darse el lujo de perder dicho trabajo, por la “coincidencia” de que la noticia trascendió !SEÑORES, por favorrrrr!. Me parece una dama con muchas ganas de publicarse a toda costa y sabrá dios los mecanismos que usó para que la noticia de su foto se expandiera como pólvora, pienso que si hubiera escrito su nombre y apellidos en la ropa blanca se le hubiera facilitado su trabajo en la demanda, yo tengo ropa igualita a esa y tengo yna pared de ladrillos cocidos igualita a esa, pudieran ser mias y entonces me queda por preguntarle a la dama, ¿Es tu tendedera o es la mía?.
    Señora, las casualidades casi nunca son casulidades y los problemas tan tamaños como el suyo no son más que producto de la envergadura que se le de a las situaciones y la capacidad motora que tenga el implicado para hacer uso para bien o para mal de su propia situación.
    Recuerdo la frase que dice: detrás de cada extremista hay un oportunista. Gracias por su atención a todos y le deseo suerte en su demanda de su-mi-o de cualquiera “tendedera de ropa interior”.