
Es en noticias como ésta cuando nos damos cuenta de que la crisis puede afectar a cualquiera y ahora es el turno de Dell, que se encuentra obligada a cerrar una de sus plantas en los Estados Unidos dejando como consecuencia de ello a unas 900 personas sin trabajo.
Aunque la empresa tenga más de 75 mil empleados en los Estados Unidos, la planta que se cerrará se llama Winston-Salem, ubicada en el estado de Carolina del Norte. El cierre se efectuará completamente en Enero del 2010, pero Dell confirma que serán 600 las personas que abandonarán el lugar el próximo mes de Noviembre.
El cierre en cuestión es, según la empresa, “un plan para simplificar operaciones y mejorar la eficiencia”.