
Creo que todos sabemos que cuando la gente de las ventanitas lanzó al mercado por primera vez el Kinect supuso que los propietarios de los sensores serían dueños también de un hogar como el que habita Charlie Sheen en la sitcom ”Two and a half men“, donde además de vivir con su hermano y su sobrino, posee una casa en las playas nada menos que de Malibú, un barrio privado de los Estados Unidos donde se codean las grandes estrellas de Hollywood. Pues lamentablemente no fue así.
Por éste pequeño inconveniente, la gente de Nyko se sentó a pensar en una solución para aquellos que, como yo, tenemos un espacio bastante reducido para disfrutar del sensor de movimiento; y lo logró hace algunos meses cuando presentó las gafas “Zoom”, las cuales permite situarse más cerca del televisor para que éste último logre, definitivamente, sacarte los ojos de lugar.
El detalle curioso: luego de un imprevisto con su lanzamiento, las mencionadas gafas ya se pueden adquirir por un precio de 22 euros al cambio.









