
Durante mucho tiempo ha sido común afirmar que las cosas brillantes llaman la atención de los cuervos. Parece, sin embargo, que el mercado del esnobismo mas elitista, ante la incapacidad de cierta clientela por apreciar los avances técnicos, se ha volcado en la ostentación opulenta.
Si hace unos días hablábamos del LG Prada, ayer mismo del MotoRAZR V3 D&G hoy es el turno del Motorola
KRZR K1.

Como ya sabemos Nokia, tampoco quiso abstener en esta carrera hacia lo hortera, con un 8800 Gold, que parece querer llegar al culmen de este sinsentido ofreciendo la posibilidad de comprárselo con un baño en oro, o con toda su estructura en este apreciado mineral.
Poco después, vinieron los Ipods, dorados. ¿hasta dónde llegará esta crisis áurea?.Esperemos que el raciocinio alumbre pronto las mentes de los diseñadores de este hardware.
Vía: celularis
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